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Caracas,
jueves 09 de septiembre de 2010
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El Ciudadano y La Hojilla: televidencia, percepción y tendencias políticas
Resumen: Este trabajo presenta los resultados de una investigación sobre la opinión de televidentes pertenecientes a diversos sectores sociales con respecto a la información difundida por los canales nacionales y en particular acerca de los programas La Hojilla de Venezolana de Televisión y Aló Ciudadano de Globovisión, y su posible relación con la posición política de los mismo televidentes. El estudio fue realizado en siete diferentes zonas de la ciudad capital diferenciadas entre sí por el valor del inmueble, desde el Barrio 5 de julio hasta Cerro Verde, haciendo un total de 130 encuestas. El Ciudadano y La Hojilla: Luis Jesús Montiel Yader Ñañez IntroducciónDurante los últimos años en Venezuela se ha dado un interesante proceso de transformación social, la polarización excesiva de la que hemos sido víctimas como sociedad nos da la imagen de un país dual, un país donde cada hecho sencillo puede ser analizado desde dos perspectivas, puntos de vistas encontrados que tratan de imponerse mutuamente y que utilizan como su principal arma los medios de comunicación. Los avances tecnológicos, han dado origen a medios de comunicación masiva altamente eficaces, como por ejemplo, Internet, la TV y la radio, los cuales juegan papel vital en la formación de modelos críticos de una sociedad, ya que están a disponibilidad de la inmensa mayoría se supone tienen un carácter informativo, educativo y recreativo. Podemos observar cómo los medios están presentes en cada hogar venezolano, formando ideologías en niños, jóvenes, adultos o personas mayores, pero adicionalmente, qué hacer cuando los medios más que actores sociales se convierten en propiciadores de conductas extremistas, cómo solventar una crisis cuando ciertos grupos que tienen la facilidad de hacer llegar un mensaje a una multitud, manipulan la realidad a su conveniencia sin importar nada más. Quizás suene un poco dramático, pero cómo saber a quién creerle si nos llega la información de un hecho de distintas fuentes y todos dicen algo que se contradice. Durante años, se ha observado que los medios de comunicación no representan lo que muchas personas quisiéramos: obviamente, el derecho a la información veraz y oportuna. Por ello existe un código de ética profesional del periodista, y según su artículo 6: "El periodista se debe fundamentalmente al pueblo, el cual tiene derecho a recibir información veraz, oportuna e integral a través de los medios de comunicación social". Al igual que esto, el artículo 8 dice: "El periodista no deberá deformar, falsear, alterar, tergiversar o elaborar material informativo impreso o audiovisual, cuya divulgación o publicación resulte denigrante o humillante para la condición humana", estos dos artículos, en pocas palabras los compromete a decir la verdad y ser imparciales por sobre todas las cosas, lo que evidentemente no observamos cuando nos sentamos frente al televisor. Partiendo de la tesis de la credibilidad de los medios, ¿cómo evalúan los medios la función del estado?, ¿cuáles son las intenciones de los medios?, ¿cuál debería ser su papel en la sociedad?, ¿deberían estos ser un instrumento para colaborar con la construcción de una mejor sociedad o por el contrario deben reproducir actitudes desestabilizadoras?, o quizás es sólo que los medios en su afán de buscar la verdad se han topado con realidades que los gobiernos han dejado ocultas (como ocurrió en Estados Unidos en el caso Watergate y la posterior renuncia de Nixon). En Venezuela parece haber una extraña mezcla de todo lo anterior, pero, cómo califica esto el televidente venezolano. La relación de la sociedad venezolana con los medios de comunicación hasta hace pocos años había sido muy estrecha, una relación en donde ella nos decía qué debíamos comprar, cómo actuar, cómo hablar y de parte de quién debíamos estar, hasta nos incentivó a manifestar durante "El Caracazo" y después nos dijo cuándo calmarnos, era un relación íntima de mutua ayuda y comprensión del sufrir venezolano, telenovelas como Por estas calles y programas como el de Marieta Santana A puerta cerrada, "eran la norma", "estaban de nuestro lado". Quién imaginaría que años después personas de esos mismos estratos sociales que consumían masivamente y casi sin cuestionar estos programas, apedrearan y estrellaran un camión contra la fachada de RCTV. Pero lo cierto es que existe la necesidad de ver a estos medios, aún cuando esto no sea más que un imperativo de supervivencia en una época en la que la información constituye parte del sustento diario, ya que para poder tener conocimiento sobre el acontecer del día a día, hemos utilizado de manera obligatoria como medios de información los canales televisivos. En fin podríamos resumir todo lo antes dicho en una palabra parcialidad, porque es lo que hemos podido percibir en los últimos años en los medios de comunicación, ya que cada uno de ellos posee una visión distinta de la realidad o elabora los mensajes a su conveniencia, dejando ver así su percepción selectiva. Buscábamos en nuestra investigación, conocer la opinión que tienen de los medios de comunicación venezolanos sus usuarios, aparte de las posiciones políticas de nuestros encuestados; y para la realización de la misma, tomamos como punto de partida el consumo de los programas La Hojilla y Aló Ciudadano transmitidos en Venezolana de Televisión (canal del Estado) y Globovisión (canal privado) respectivamente. Nuestro instrumento fue aplicado a caraqueños de distintos estratos sociales y zonas de residencia. Pretendíamos relacionar la percepción sobre estos programas de opinión con los criterios e ideologías políticas de los receptores a partir de una muestra de 120 personas de 7 zonas residenciales de Caracas diferenciadas entre sí por el costo del inmueble; además de eso buscamos conocer cuánta credibilidad es dada por el televidente a las noticias difundidas en Globovisión y Venezolana de Televisión (considerados como los más parcializados por los televidentes), medir el nivel de agrado y hábitos de consumo televisivo, además del nivel de aceptación del gobierno nacional. Este trabajo no pretende en primera instancia realizar una crítica política, ni referirla a un solo canal; se trata antes que nada de conocer la percepción de la sociedad venezolana ante la postura de los medios en la coyuntura política actual. Los datosEl presente estudio se realizó en siete comunidades de Caracas, muy diferenciadas entre sí, pero con el hecho en común de que son habitantes de esta ciudad y que tienen en sus hogares un televisor con la señal de Venezolana de Televisión y de Globovisión. Las encuestas se realizaron en la calle entre habitantes de las zonas que fueron seleccionadas tomando como punto de referencia el costo de las viviendas. Así:
La forma de aplicar las encuestas fue situándonos en lugares donde los habitantes de estas zonas usualmente compran bienes de de paso. La presentación de los resultados tiene dos partes, en la primera de ellas se los analiza de forma global, y en la segunda parte zona por zona: Resultados generalesEn el gráfico de la parte inferior observamos cómo un 55% de nuestra muestra considera como satisfactoria la política internacional que ha llevado el gobierno nacional y un 45% se encuentra en desacuerdo con la misma, dando como extremos un 34% que lo califica como excelente y un 10% que lo califica como deficiente.
![]() Fuente: Elaboración nuestra
El siguiente gráfico está enfocado en el sondeo de la opinión de los encuestados acerca de los planes del gobierno nacional, entiéndase por planes las misiones, la construcción de ferrocarriles, núcleos de desarrollo endógeno, etc. ![]() Fuente: Elaboración nuestra Tan sólo un 5% calificó como mala la gestión del gobierno en estos aspectos, y un 95% le dio una clasificación desde regular hasta excelente. Teniendo la opción 4, regular, un 29%. En el próximo gráfico se denota que el 49% de los encuestados admitió ver La Hojilla todos los días, un 17% una vez por semana y un 30% ocasionalmente, sólo una minoría no ha visto o jamás ve este programa.
![]() Fuente: Elaboración nuestra
Podemos apreciar en el siguiente gráfico que La Hojilla tiene una aceptación del 59% (entre los que consideran excelente y bueno el programa), mientras que el 33% de toda la muestra lo califica como deficiente. ![]() Fuente: Elaboración nuestra Un 31% admite ver Aló Ciudadano todos los días, un 23% una vez por semana y el resto habla acerca de una frecuencia menor en el consumo de este programa. ![]() Fuente: Elaboración nuestra El gráfico inferior nos habla acerca del gusto del programa Aló Ciudadano, el cual tiene una aceptación o simpatía del 53% que consideran como positivo el programa, se hace notar también que el 33% de toda la muestra lo califica como deficiente y 14% como malo y muy malo. ![]() Fuente: Elaboración nuestra ConclusionesSe tomó la variable apreciación de la política internacional como medio para conocer la simpatía por el gobierno nacional ya que al preguntarle sobre los planes sociales del gobierno nacional sólo muy pocas personas los clasificaron negativamente. Al ser la variable política internacional una pregunta que encierra los aspectos más controversiales de este gobierno, como lo son las relaciones con Cuba y Fidel Castro, el financiamiento de proyectos de carácter social en el exterior y los planes de unificación económica y social de algunos países de América Latina y además del continuo ataque y defensa de los ataques de la administración de George W. Bush, estos temas son conversación obligada los lunes para los venezolanos luego de un Aló Presidente. La opinión de los encuestados acerca esos aspectos hacen denotar su tendencia y pensamiento político. En el proceso de análisis de datos, también notamos las contradicciones encontradas en las investigaciones; contradicciones tales como que las personas que afirman la credibilidad de alguno de los dos programas, clasifican al programa de excelente, pero nunca lo han visto o tan sólo un par de veces. También pudimos reflexionar acerca de la relación entre posición política y estrato social: en todos los estratos de la sociedad, la corriente política que predomine, predomina en unos porcentajes altísimos; sin embargo, las personas que prefieran la otra corriente política rayan en el fanatismo. Podemos pensar que esto no es más sino un método de autodefensa para no dejarse atropellar por la imponente mayoría que lo contradice. En palabras coloquiales podemos explicar esto de la siguiente manera: el que es chavista en un estrato social en donde la oposición predomina, es un chavista a todo dar y capaz de hacer lo que sea por defender su posición sin importar que en el ambiente donde viva todo el mundo le haga la vida imposible; de la misma manera ocurre en el escenario contrario cuando la mayoría es adepta al gobierno y tan solo un muy pequeño y escaso grupo de personas pertenecen a la oposición. Con todos los datos recopilados en esta investigación, se podría concluir, que de las 120 personas que interrogamos, aproximadamente el 55% o 56% está en conformidad con el gobierno actual. Esta cifra la tomamos de la variable de conformidad con la política internacional actual, ya que esta pregunta era la clave para saber si una persona estaba de acuerdo o no con el gobierno de Hugo Chávez, dado el caso que mucha gente que detesta el programa La Hojilla, que le califica como excelente a Aló Ciudadano y que afirman que Globovisión es lo mejor, afirman también que los planes sociales del gobierno son buenos; o por lo menos que no los clasifican como malos. Es evidente que nadie es totalmente imparcial cuando hablamos de política, y las personas encuestadas por nosotros no fueron la excepción. Prácticamente el total de las personas encuestadas afirmaron que los programas de televisión que ellos veían (tanto La Hojilla como Aló Ciudadano) eran programas que estaban absolutamente parcializados y que cada quien "jalaba para donde le convenía". Pero aún afirmando esto, así mismo afirmaban que su programa de preferencia (La Hojilla o Aló Ciudadano), decían la verdad y ellos le creen a lo que informan en estos programas. (Ésta es otra de las contradicciones a las que hacíamos mención antes). Todas las personas que calificaron positivamente al programa La Hojilla, están de acuerdo y conformes con la política internacional aplicada en este gobierno y con los planes sociales del gobierno, mientras que los que lo calificaron como negativo no están para nada conformes ni en agrado con la política internacional y en algunos casos tampoco con los planes sociales del gobierno. De igual manera las personas que ven La Hojilla, en su mayoría lo ven todos los días y les encanta, mientras que las personas que ven Aló Ciudadano, en su mayoría, no ven el programa todos los días y no son fanáticos del mismo. Adicionalmente, si tomamos en cuenta que el programa La Hojilla no tiene un horario muy cómodo para los televidentes (ya que se transmite a las 10 p.m. a 12:30 p.m.), es un logro importante el hecho de que el programa tenga tanta sintonía, muy posiblemente por la forma en que se transmite la información, mostrando lo que dice la oposición y al instante lo que opina un representante de un chavismo radical acerca del tema, con un lenguaje coloquial, gracioso en muchas ocasiones y altamente sarcástico, es como ver el acontecer político en un solo programa; tal vez por ello tiene un 90% de personas encuestadas que admiten verlo, es un programa que exalta emociones ya sea de simpatía o de odio tal y como se muestra en el gráfico de aceptación de La Hojilla. Podemos también concluir que la ciudad está desigualmente dividida cuando hablamos de corrientes políticas; es evidente con los análisis antes realizados, que en los estratos sociales más elevados y en las zonas de mayor dinero, el porcentaje que predomina esta del lado de la oposición contra el gobierno de Chávez; mientras que en los estratos sociales mas bajos y en las zonas más pobres de la capital, la mayoría de la gente está a favor del gobierno. Pero ir mas allá seria desviarse del tema principal de nuestro estudio. Es evidente que 120 o 150 personas no nos pueden dar un estudio real de toda la población en Venezuela, ni siquiera en la misma ciudad de Caracas; pero consideramos que nuestra investigación, ya que fue realizada en todos los estratos de la sociedad caraqueña, sí nos puede dar una pequeña reseña de cómo serían nuestros resultados si aplicamos la misma encuesta en una escala muchísimo mayor. En cuanto a la percepción que tienen los encuestados con respecto a los canales de televisión de su país observamos que un aproximado al 85% considera que sin importar que sea Globovisión o Venezolana de Televisión, estos canales en sus informaciones no se ajustan a la realidad, que funcionan de acuerdo a sus intereses y son altamente parcializados. Es un fenómeno aceptado por los encuestados el hecho de que la información no es entregada con ética, incumpliendo el código de ética mencionado al principio de esta investigación, entonces, cabe preguntarse: ¿qué tipo de comunicadores sociales se forman en las universidades del país?, ¿son los medios de comunicación un reflejo del modo de ser del venezolano, un venezolano oportunista y sin principios? En realidad esta investigación aplicada a 120 personas no puede dar una imagen precisa de lo que sucede en Venezuela ya que sólo 15 encuestas por sector es una cantidad que por hechos fortuitos como por ejemplo que haya encuestado a las personas que son la minoría arrojaría datos que no se ajustan a la totalidad del sector, 120 personas no son una muestra representativa de los cuatro millones y medio de personas que viven en la ciudad. Sin embargo nos parece que si se aplicara a la totalidad de la población, la relación entre el gusto por La Hojilla y el agrado con la política internacional adelantada por el gobierno no variaría en mucho; La Hojilla a nuestro criterio es música para los oídos de un chavista, porque reafirma continuamente su ideología, al igual que Aló Ciudadano lo es para un opositor. Notas[1] Versión del informe final de investigación presentado en la asignatura Taller de Métodos I dictada por la Profa. Daisy D'Amario. La investigación fue ejecutada en en el transcurso del mes de mayo-junio de 2006 en la ciudad de Caracas, tiempo en el cual la opinión publica estaba conmovida por el famoso caso del secuestro y asesinato de los hermanos Faddoul y el señor Rivas y las manifestaciones en contra de la violencia en todo el país. Bibliografía BISBAL, Marcelino. La ideología como mensaje y masaje. Caracas, Monte Ávila Editores Primera edición, (1981) 2da edición (1990) pp. 77,79 120,121. Existen 13 comentarios
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SociÁlogo, Nº 1. Sequía, 2006.
Presentación
Vasos comunicantes (D.D.)Artículos y Ensayos
Apuntes para el debate sobre la producción y circulación de ideas y políticas (neo)liberales (Alejandro Maldonado)Sobre la inercia mental (Francisco Guacarán) Libertad (externa) (Pedro Fernández Quintela / Mónica Montero) Baudrillard y la seducción (María Angella Capasso) Informes
Los jóvenes no confían. Actitud crítica frente a a los programas informativos nacionales (Carolina Sayago)El Ciudadano y La Hojilla: televidencia, percepción y tendencias políticas (Luis Jesús Montiel / Yader Ñañez) Publicidad televisiva: ¿agente masificador de patrones de consumo? (Emiliano Teran Mantovani) Créditos de esta edición
Corrección de textos (Jessica Galindo Goitía) |
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| Sociologando - SociÁlogo, 2006-2009. sociologando@sociologando.org.ve Caracas – Venezuela | ||
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