Caracas, jueves 24 de abril de 2014
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Comunicación alternativa y popular: entre hacer y ver televisión en Catia TVe
Fecha: 30-09-2009
Sección: Actualidad
Autor: Francisco Guacarán





Comunicación alternativa y popular:
entre hacer y ver televisión en Catia TVe

Francisco Guacarán

 

Referirse al tema de la comunicación en estos momentos de la vida social, política, económica y, ahora, mediática del mundo representa un gran reto, una enorme responsabilidad y, desde luego, unas implicaciones importantes; asimismo, abordar la temática de los medios de comunicación, en cuanto aparatos que amplían el hecho comunicacional[1], presenta las mismas características problemáticas. Quizás buena parte de las personas dedicadas a la investigación, tendrán al tema de la comunicación y, en especial a los medios de "comunicación" como un objeto de estudio algo trillado, sobre el cual diversos autores han vuelto una y otra vez, en su defensa o en su ataque directo, y que a pesar de la amplia bibliografía existente, todavía esta temática continua siendo un dolor de cabeza para los nuevos investigadores. Pues malas noticias vienen para estos críticos del tema, por cuanto en los tiempos actuales, los tiempos modernos, ya finalizando la primera década del vigésimo primer siglo, en plena era de la globalización económica, de la apertura de mercados, de interculturalismos y de hegemonías e imposiciones culturales la comunicación sigue siendo el plato principal de buena parte de investigadores del hecho social actual.

Pero no nos vayamos tan lejos -dejemos de lado, al menos durante un momento, a las grandes corporaciones de la comunicación europea y norteamericana; a los sonados casos de manipulación mediática; a los estudios de impacto social, cultural, político e intelectual que han tenido los medios de información sobre la sociedad occidental- y concentrémonos en la Venezuela que está pronta a cumplir diez años de haber entrado en la era quintorepublicana, con una sociedad políticamente agitada; con planteamientos, propuestas y proyectos desde todos los bandos en pugna; con críticas, autocríticas y reproches lanzados desde cualquier esquina; con múltiples formas de organización comunitaria para diversos fines nacionales; con aspiraciones, intereses, matices, luchas, contradicciones y reconciliaciones; y lo más importante, todo ello -y otras tantas cosas que se escapan- captados por los periodistas y transmitidos a través de los diversos medios de información.

Sin embargo, lo anterior no debe entenderse como si estos medios de información, en este contexto, se han encargado de obtener la información a través de los informantes y simplemente reflejarlas en la pantalla, o de manera impresa o a través de la radio, cometeríamos un enorme error si aceptáramos tal posición. Una de las características principales de aquel panorama presentado en el párrafo anterior, es que precisamente los medios de información venezolanos han jugado un papel importante en nuestro país; cuestión que lleva al intelectual venezolano Luis Brito García a afirmar que este actor comunicacional, que por esencia es eminentemente social, ha desplazado a las formas más representativas de acción política, como lo han sido los partidos políticos, desplazándoles de su posición y asumiendo la batuta de la dirección política nacional a través del poder, cada vez más creciente, de los medios, y detrás de ellos, los grandes consorcios económicos, el poder económico.

Esta última apreciación, nos lleva a recordar la discusión que mantiene Ignacio Ramonet, en cuanto a la condición de los medios de información como "cuarto poder", según la clásica distinción de Montesquieu del poder en tres esferas: ejecutivo, legislativo y judicial; por tanto, en la actualidad, muchos sostienen que el poder mediático representa una cuarta esfera del poder tradicional. Además de ello, el mismo autor presenta otra distinción mucho más actualizada en cuanto a la relación entre el poder y la comunicación:

"(...) En la práctica se da, cada vez más, una especie de confusión entre los media dominantes y el poder (en todo caso el poder político) y esto hace que no cumplan la función de ‘cuarto poder'.
Por otra parte, cabría preguntarse cuáles son realmente los tres poderes. Ya se aprecia que no son precisamente los de la clasificación tradicional: legislativo, ejecutivo, judicial. El primero de todos los poderes es el poder económico. Y el segundo ciertamente es el poder mediático. De forma que el poder político queda relegado a una tercera posición.
Si se quisiera clasificar los poderes, como se hacía en los años veinte y treinta, se vería que los media han ascendido, han ganado posiciones y que hoy se sitúan, como instrumento de influencia (que puede hacer que las cosas cambien) por encima de un buen número de poderes formales". (RAMONET 1998; 32)

Precisamente, estas palabras de Ramonet son claves para comprender el desarrollo de los acontecimientos políticos y sociales del país, en cuanto a la participación de los medios de información en la esfera de lo político, a través del uso de diversas técnicas como la manipulación, persuasión, propaganda política, desinformación, entre otras; asimismo, han sido pieza fundamental para la formación de representaciones sociales en el imaginario colectivo venezolano, mediante el uso de símbolos y lenguajes y su identificación clara hacia cualquiera de los dos bandos -el color rojo y la boina roja es de los chavistas, oficialistas; mientras que el color negro, los símbolos de luto, la imagen del tiburón o escualo, son pertenecientes a la "sociedad civil", los opositores-. Ambas características son importantes para una caracterización y un análisis sobre los medios de información venezolanos y, desde luego, su respectivo impacto en las esferas económicas, políticas, sociales y culturales.

En Venezuela, desde 1999 hasta el año 2002, fecha en que se dio lugar al golpe de Estado del 11 de abril, podemos identificar que la pugna mediática se desarrollaba entre los medios de información privados, con RCTV, Venevisión, Globovisión y Televen y decenas de televisoras regionales -todos estos canales pertenecientes a importantes grupos empresariales como la familia Phelps, Cisneros y Camero- y los medios de información del Estado venezolano, aunque sería exagerado hablar en plural, por cuanto sólo uno era el que batallaba en tal escenario: Venezolana de Televisión (VTV). Los sucesos previos al Golpe de Estado, y el desarrollo de los acontecimientos el mismo día y los sucesivos, tuvieron como característica principal la participación activa de los medios de privados, tanto en la preparación, ejecución, creación de las condiciones necesarias, y posterior ocultamiento de información y manipulación de los hechos que se produjeron durante esos días de abril.

Para ese momento, los niveles de organización popular eran mínimos, tan sólo se contaban con los famosos y satanizados "Círculos Bolivarianos", como un proyecto de organización de base para la formación política-ideológica, la movilización popular y la defensa del llamado proceso revolucionario. La constante campaña de satanización a través de los medios privados, además de los errores cometidos desde el seno de estas organizaciones, hizo que esta propuesta se estancara y se viera minimizada para los días de abril. Además de ello, las formas de comunicación alternativas del país eran muy escasas, tan sólo los periódicos comunitarios eran los que aparecían con más frecuencia, pero sin peso significativo; existían algunas radios comunitarias con poco alcance, y con muchas dificultades para la transmisión, similar era la situación de las televisoras comunitarias.

Nos hemos referido, muy someramente, al panorama del Golpe de Estado de 2002, porque es precisamente en esta fecha cuando se produce un punto de inflexión importante en la vida nacional, en todo sentido, incluido el comunicativo. Los meses sucesivos al mes de abril de 2002, sirvieron para realizar una revisión del rol de los medios de información privados en la sociedad venezolana; para que el gobierno planteara la necesidad de reforzar sus mecanismos de comunicación y difusión, y; para que los movimientos sociales y comunidades organizadas comenzaran a buscar las diversas formas de romper el cerco comunicacional de los grandes consorcios de la comunicación.

A partir de ese momento, la nación pudo observar un aumento en la aparición de periódicos, radios y televisoras comunitarias a nivel nacional, cuyos protagonistas ya no son los tradicionales actores ni actrices de la televisión tradicional, tampoco lo son los periodistas graduados en un reconocido claustro universitario, ni mucho menos locutores experimentados ante los micrófonos de un estudio; ahora son las mismas personas sencillas, las amas de casa, los vendedores, los trabajadores, el de la bodega, el que alquila el teléfono, etc., quienes empiezan a formar parte de la llamada vida pública a través del campo mediático, con sus propias herramientas, sus propias ideas.

Es en los sectores populares donde nace esta necesidad de romper el cerco comunicacional y enfrentar la manipulación de las grandes empresas nacionales e internacionales; de difundir sus problemas, sus luchas, sus proyectos; de promover las diversas formas de organización e incentivar la participación comunitaria; y, difundir las diversas e importantes expresiones artísticas y culturales que les identifican como comunidad. Todo ello, fundamentado en principios novedosos e importantes que caracterizan la legislación actual venezolana y constituyen las bases del proyecto político que se impulsa desde un sector importante de la sociedad: el principio de la corresponsabilidad entre el Estado -y el gobierno como principal responsable de su administración- y la sociedad organizada; y, de forma complementaria, el principio de la participación activa, protagónica, en el marco de esa corresponsabilidad para lograr la democracia participativa, la democracia directa, como forma actual de gobierno popular.

En el caso venezolano, los medios comunitarios, que trabajan bajo los lineamientos de medios alternativos y populares, presentan algunas características específicas, además de las ya mencionadas más arribas, entre las que podemos mencionar:

  • Espacio para la concientización, la formación política e ideológica: al tener como una de sus principales funciones la difusión de las diversas luchas de la comunidad, la localidad o la región, los medios comunitarios se convierten en una fuente importante para la concientización en cuanto a temas ecologistas, derechos humanos, libertades políticas, entre otros.
  • Espacio para el activismo político: como uno de los objetivos primordiales de la organización popular, la politización de la sociedad venezolana, que sienta vinculación directa con los temas de la especialidad pública.
  • Espacio para la movilización y defensa: como otro objetivo trazado en el contexto venezolano, en pro de la defensa del proceso bolivariano, al considerar las acciones de las cadenas televisivas privadas y sus intereses económicos y políticos.
  • Espacio para la integración comunitaria: busca la difusión e internalización de valores como la solidaridad, la cooperación y la empatía dentro de cada uno de los miembros de la comunidad.
  • Espacio para incentivar la participación: por lo que se entiende a este tipo de medios alternativos, no como un aparato que se utiliza sólo para reflejar una realidad, sino que su intención es participar activamente en su entorno y promover, a su vez, la participación de la comunidad de manera organizada -consejos comunales, mesas técnicas de agua, salud, energía, seguridad, etc-.
  • Espacio para la contraloría social: con lo que actúa como puente entre la comunidad y los representantes del Estado, a través de la difusión, manejo y conducción de denuncias realizadas por la comunidad organizada, con respecto a cualquier problemática en proyectos, programas, obras, etc., que se estén ejecutando en la localidad.

Asimismo, tomemos lo expuesto por Armand Mattelart, en su texto Comunicación masiva y revolución socialista, para sintetizar mejor lo que implica la construcción de unos medios alternativos, que se correspondan con el logro de los objetivos expuestos más arriba:

"En efecto, (...) la emergencia de dichas clases [trabajadores, campesinos, los excluídos] en el proceso de comunicación se vislumbra según tres grandes líneas: en primer lugar, un cambio en el protagonismo general del medio: el órgano de información debe reflejar la práctica social de los actores de la revolucion; en segundo lugar, un cambio en el estatus de consumidor que pasa del rol de receptor pasivo de la información y de la cultura, al papel del creador, sujeto y responsable de nuevos mensajes; en último término, una modificación en las paturas de ‘destinatario-tipo' con que actúan los diversos medios". (MATTELART 1972; 119) (Paréntesis nuestros)

Básicamente, tal planteamiento se corresponde en buena medida a la lógica mediática de responder a las preguntas tradicionales de: ¿quién o quiénes hablan? ¿Qué dicen? ¿Hacia quién dirigen el mensaje? En el caso de las formas de comunicación alternativa, popular y revolucionaria, estas preguntas se responden con: las clases trabajadoras, campesinas, los dominados por un sistema hegemónico en todos los sentidos -cultural, social, económico-, reflejando sus prácticas diarias y dirigidas hacia ellos mismos en cuanto a estratos sociales.

Sobre la base de todo lo anteriormente expuesto, hemos tomado a la televisora comunitaria Catia TVe, con su slogan famoso de "No vea televisión, hágala", para analizar cómo se traducen todos aquellos elementos en la acción concreta de una televisora comunitaria que está a pronta a cumplir 8 años de salida al aire, aunque el trabajo comunitario del equipo directivo de la empresa se remonte a algunos años más atrás desde su salida al aire, cuando realizaban foros, cine-foros, teatro de calle y espectáculos musicales en la comunidad de El Manicomio.

Una televisora que dicta talleres de producción audiovisual a pequeños grupos de personas de diversas comunidades, con el fin de conformar los famosos ECPAI (Equipos Comunitarios de Productores Audiovisuales Independientes) de Catia TVe, quienes son los responsables de recabar las diversas informaciones que se desarrollen en su comunidad, las cuales son trabajadas en la sede de la televisora y luego transmitidas a través de la pantalla, y hoy día, son montadas también en su portal de Internet.

Esta televisora, si bien es considerada de tipo comunitaria, y su sede se encuentra en la parroquia Sucre, del Distrito Capital, hoy día ha expandido su señal abierta a buena parte del territorio capitalino, al igual que es necesario resaltar la presencia de ECPAIs en casi todas la parroquias de Caracas.

Programación de Catia TVe, domingo 29-06-2008:

2:00 pm
Como una producción comunitaria se transmitía un programa sobre el significado de Bolívar en la ciudad de Mérida, en el que se entrevistan a pobladores de esta capital andina, entre las que se pueden mencionar personas ancianas, niños y artistas del casco central de la ciudad. Todos ellos eran interrogados sobre cómo era Bolívar, es así como estos ciudadanos contestaban con respuestas sobre su fisonomía, su forma de ser, así como de mitos y cuentos sobre su vida, como el popular nevado perro al que rinden homenaje con un monumento en Mérida. Destacan participaciones de una visión de Bolívar como un ser humano, como un cuento para los niños y un personaje para la pintura al desnudo para un artista de la plaza Bolívar de la ciudad.
Luego entrevistan a la conductora del programa: "Cátedra Bolivariana" de la radio comunitaria Fe y Alegría del Pedregal, donde hacía un análisis sobre las ideas de Bolívar en el momento político actual e indicó que: "Bolívar se bajó de las estatuas y anda en calle", haciendo un llamado al rescate de la historia en general y en especial sobre la imagen de Bolívar y su significación histórica.
Así termina una producción con colaboración del Ministerio de Educación y el CONAC, elaborado por la cooperativa Estrella Films.

2:27
Pasan una propaganda de cómo hicieron el logo de Catia TV que se encuentra en una valla sobre la sede del canal. En este segmento de la programación se destaca el proceso de soldadura, pintura y montaje, este último realizado con ayuda de los trabajadores del canal, terminando la propaganda indicando el slogan: ¡no vea televisión! ¡HÁGALA!

2:35
Luego de varias propagandas comienzan a transmitir un programa mixto que inicia con un discurso del líder político cubano: Fidel Castro Ruz, homenajeando a el Che (el guerrillero argentino-cubano Ernesto Guevara) como un ejemplo a seguir por todo hombre y mujer. Luego de dicha intervención inician con la entrevista de un joven de Caracas de apellido Vieira, que se encontraba en la actividad de Reconocimiento de Jóvenes y Líderes comunitarios de Caracas, es así como este joven destaca la participación de los colectivos Unión de Jóvenes Revolucionarios, el Frente Revolucionario Sorocaima, el grupo Amanoico, Puente Sur, indicando que están haciendo un esfuerzo por lograr una unión desde las bases, con objetivos como la unión latinoamericana; luego fue entrevistada la concejala metropolitana Carmen Zerpa quien resaltó el papel de la juventud en el contexto político actual rescatando la imagen y ejemplo del Che.

2:55
La siguiente noticia era acerca de una actividad deportiva en una cancha de Coche, denominada Festival Deportivo de Barrio Adentro, donde se entrevistó a uno de sus coordinadores. El entrevistado destacó que se realizarían actividades como baloncesto, natación, voleibol y ajedrez, además de bailoterapia, resaltando por otro lado el papel de los instructores cubanos de Barrio Adentro quienes han incentivado este tipo de actividades. Fueron entrevistadas el Club de Abuelas del Parque Madariaga, quienes estaban realizando bailoterapia, y los niños del equipo JAR (José Antonio Rodríguez) de la comunidad de La Vega quienes competían en el torneo de baloncesto y mencionaban la importancia de realizar deporte, así como la historia de cómo se formo el equipo en la comunidad.

3:10
Grabado el 18-06-2008
La siguiente noticia es sobre la denuncia del Consejo Comunal Revolución y Patria, ubicado en la av. Guzmán, del Paraíso por el Pinar, donde una miembra del CC expone los problemas y los avances con este nuevo organismo, destacando el proyecto socio productivo del Batallón de Mujeres. Pero la noticia a la cual hacen referencia es la de denunciar la actitud de la Guardia Nacional y efectivos policiales de la Alcaldía de Caracas quienes alegando en principio la misión de proteger a los habitantes del sector, empezaron a tener actividades irregulares en días pasados desalojando a vecinos del sector. Esta señora de nombre Carmen finaliza realizando un llamado al gobierno nacional por la titularidad de la tierra y por una vivienda digna, y que cesen este tipo de hostilidades por parte de lo organismo policiales (es necesario resaltar la no realización de preguntas por parte del entrevistador)

3:25
La denuncia del Consejo Comunal La Cruz, donde el señor Angel realiza un balance de la entrega de la titularidad de las tierras por parte del comité de tierras urbanas, pero denuncia el papel de la alcaldía del municipio Libertador quienes dejaron un trabajo mal hecho en las calles del sector, así como un llamado a Fundacomunal a que atienda el caso en pro de las necesidades del sector y de las filtraciones y daños a las casas causado por el trabajo no finalizado.

3:35
En la parroquia La Vega sector El Encanto, denuncia una señora de la comunidad los problemas con la quebrada debido a las inundaciones y la acumulación de basura en está, el entrevistador insinúa la necesidad de crear un concejo comunal a lo que responde la señora con el hecho de que no se ha creado y que sería bueno, porque necesitan hacerlo para solucionar su problemática. Otro habitante del sector en conjunto con el entrevistador (quien no aparece en pantalla) denuncia el robo de los recursos destinado al arreglo de la quebrada en varías ocasiones lo que ha dejado por tan largo tiempo está problemática en este sector de La Vega.

3:45
Grabado el 25-06-08
Actividad por el día mundial contra las drogas en el hospital psiquiátrico de Caracas, realizada en el marco de la graduación de promotores culturales de la misión cultura, entrevistando a uno de estos graduandos quienes resaltaron el papel que van a cumplir dentro de la comunidad y el como fue su proceso de formación; entrevistaron a la facilitadota y coordinadora cubana de la misión Cultura Corazón Adentro quien explico su labor en dicha misión, resumiéndola en como en alguna ocasión mencionara el Presidente Chávez: "Multiplicar la mística de la espiritualidad revolucionaria". Por último se entrevisto a un promotor cultural que indicó la necesidad de del rescate de los valores culturales y el papel de la cultura en el contexto político actual, a su vez anunciando en primicia para Catia TV el Festival de Salsa en Catia que está organizándose.

El desarrollo de tal programación, nos demuestra la forma de trabajo de la televisora comunitaria Catia TVe. Tal modelo es repetido durante toda su programación, es decir, lo que se denomina como "parrilla de programación" consta de programas producidos por la misma comunidad, o productores de la televisora, igualmente por noticias de denuncia y contraloría social, además de reflejar las principales actividades de los Consejos Comunales y demás grupos organizados de las diferentes comunidades de la capital, así como programas relacionados con la formación político-ideológica hacia los televidentes.

La mayor parte de dicha programación se concentra en reflejar las actividades de los Consejos Comunales, seguido de programas de formación ideológica, y en menor escala, presentan programas producidos por Productores Independientes y diferentes colectivos sociales o culturales a nivel nacional. Tales elementos, y otros que agregaremos más adelante, nos permiten plantearnos diversas reflexiones en torno a la televisora comunitaria Catia TVe, en dos ámbitos, en cuanto a su condición de "comunitaria" y su condición de "medio alternativo", y en especial, tomando en cuenta las categorías señaladas más arriba.

En primer lugar, la transmisión de las actividades comunitarias, tomando como referencia a la figura de los Consejos Comunales -como forma especial de organización comunitaria, articulación y coordinación entre todos los grupos de trabajo que integran un espacio local y "que permiten al pueblo organizado ejercer directamente la gestión de las políticas públicas y proyectos orientados a responder a las necesidades y aspiraciones de las comunidades en la construcción de una sociedad de equidad y justicia social" según el artículo Nº 2 de la Ley de los Consejos Comunales- nos permite abordar el tema de la visibilización de las comunidades, en especial las llamadas populares, integradas por hogares de los estratos IV y V, como espacio político, social y económico fundamental para la vida integral de la nación, y que, sin embargo, sólo aparecen reflejadas en las pantallas de los grandes medios de información privados cuando ocurren hechos de asesinatos por ajustes de cuentas, "invasiones" de terrenos o desastres naturales, y por los grandes medios de información del Estado venezolano, cuando se realizan magnos eventos protocolares, en los que algún alto funcionario del gobierno nacional entrega recursos o realiza alguna actividad especial que ayude a mejorar la imagen del mismo ante la comunidad nacional.

Entonces, lo relacionado con las actividades propuestas y ejecutadas directamente desde y hacia la comunidad, en formas de autogestión, de trabajo voluntario, de trabajo creativo, son reconocidas por Catia TVe como fundamentales en su programación. Recordemos que el funcionamiento de la televisora depende, en gran medida, de los ECPAIs, conformado por personas integrantes de la misma comunidad, con capacidad formativa para tomar una cámara de televisión y filmar cualquier actividad de relevancia para luego ser editada y "montada", cuestión que permite dinamizar el trabajo de dar cobertura a las múltiples actividades realizadas por los consejos comunales, y no son transmitidas por las televisoras privadas, ni oficiales.

Tales mensajes transmitidos por la televisora comunitaria, nos dan paso a afirmar que, así como cumplen con una función visibilizadota de los protagonistas del cambio social, promueven la organización popular a través de la difusión de las actividades de los consejos comunales. Al reconocer sus éxitos, sus alcances e implicaciones, el hecho de que las formas de organización popular tomen el espacio de la pantalla de una televisora ya se constituye como paso importante para promover la organización y la politización de las comunidades capitalinas; tal como plantea Armand Mattelart:

"En la sociedad capitalista, el medio de comunicación tiene una función esencialmente desorganizadora y desmovilizadora de las clases dominadas. (...) En efecto, dicho órgano [el medio informativo burgués] disgrega los elementos de solidaridad entre explotados no sólo difundiendo modelos de comportamiento y aspiraciones competitivas e individualistas, sino organizando, en función de los intereses de la dominación, todo el esquema transmisor de la información". (MATTELART 1972; 46)

Como lo señalábamos anteriormente, en el caso de ¿qué transmiten los medios alternativos?, y se respondía con las prácticas sociales de las clases dominadas, a lo que le agregaríamos el término de comunidades, se ajusta muy bien a la crítica lanzada por Mattelart a una de las funciones de los medios de información de la burguesía, e igualmente, a lo que realiza la televisora en su trabajo de ubicar la información dentro de lo que realizan los grupos sociales que no tienen espacios dentro de las televisoras tradicionales.

En segundo lugar, teníamos los mensajes relacionados con la formación ideológica, como una forma de darle contenido a los objetivos de movilización, organización y politización de las comunidades vinculadas al cambio social. A través de la pantalla de Catia TVe podemos ubicar una cantidad importante de programas, cuyo contenido comprende: talleres televisados de formación socialista -en sus diferentes corrientes: marxista, troskista, anarquista-, conferencias de intelectuales quienes tratan temas de actualidad cultural, política, económica y filosófica, programas relacionados con el fortalecimiento de la memoria histórica nacional, latinoamericana y caribeña, e internacional -resaltando hechos y personajes de gran importancia histórica para el impulso de las luchas revolucionarias.

Para comprender mejor la importancia de este tipo de programas, tomemos como referencia a Mattelart, quien explica que a través de los mensajes que transmiten los medios de información privados no buscan cuestionar de forma alguna el aparato de dominación de la sociedad capitalista, más bien lo refuerza y lo defiende, lo cual hace que "La clase dominante no piensa en las estructuras de su dominación, las vive, y el dominado las acata internalizándolas." (MATTELART 1972; 31). Asimismo, los valores que transmite la burguesía a través de sus medios de difusión, no hacen más que defender el status quo, el orden de dominación y exclusión, y dar la imagen de institucionalizar y darle el carácter de "normal" a sus ideas, sus valores.

"La nueva tarea consistirá, por lo tanto, en la búsqueda de formas concretas de revisión de esta deformación [estereotipos sociales que promueven la dominación]; de un proceso de desmitificación de los valores de la burguesía y descubrimiento de los valores implícitos en la práctica social del pueblo. Estos valores se manifiestan en la participación popular en el proceso de cambios". (MATTELART 1972; 118)

Para el logro de ello, las comunidades deben contar con las herramientas necesarias de análisis, de interpretación y de transformación de su realidad, para poder develar las diferentes formas de dominación en las cuales se ven envueltas dentro de la sociedad capitalista; y la transmisión de importantes programas con alto contenido político e ideológico apuntan directamente hacia tal sentido. Asimismo, dentro de los actuales momentos de muchas indefiniciones teóricas y prácticas de la realidad venezolana, programas como estos pueden tener un importante impacto para la promoción de debates importantes en el seno de las comunidades.

Por último, la transmisión de programas elaborados por productores independientes u otros colectivos de producción audiovisual, e igualmente programas provenientes de todas las parroquias del Distrito Capital -actividades comunitarias, movilizaciones, protestas, actos culturales, etc.- nos llevan a una reflexión acerca de su carácter de televisora comunitaria. Tengamos presente que la definición adoptada por instituciones internacionales, y por organizaciones de medios de comunicación, se refieren a los medios comunitarios, como un servicio prestado sin ánimos de lucros, por la comunidad organizada, con un ámbito de acción restringido en cuanto a su difusión, es decir, están dirigidos exclusivamente hacia la comunidad en la que operan; para el caso de la televisora Catia TVe, esta tiene su sede en la parroquia Sucre, Distrito Capital, sin embargo su señal puede ser vista en buena parte de las parroquias del municipio Libertador, dada su capacidad técnica para su propia difusión, en modalidad UHF.

Entonces, ¿podemos referirnos a Catia TVe como una televisora comunitaria? Con el apoyo que ha recibido por parte del Estado, en cuanto a financiamiento directo a través de propaganda institucional, y la dotación de equipos de trabajo, antenas de transmisión, entre otros elementos, nos permite hablar de una televisora regional alternativa. Si bien la condición de comunitaria se pierde ante su espacio de acción, el cual trasciende el ámbito de lo específico de las comunidades de Catia y parte del 23 de Enero, su carácter de medio alternativo se mantiene por las razones que hemos planteado más arriba.

Sin embargo, vale plantearnos una segunda interrogante: ¿el financiamiento y las diversas modalidades de apoyo que realiza el Estado venezolano, directa o indirectamente, a la televisora, influyen en el contenido de su programación y en su línea editorial? Ciertamente, desde la televisora, en el marco del desarrollo del proceso político venezolano, existe un vínculo importante entre Catia TVe y buena parte de las políticas estatales, en especial lo relacionado con el impulso a la organización y participación popular, la democratización de la información y mejorar el sistema de comunicación alternativa. Lo que conlleva directamente a relacionar, casi automáticamente, a la televisora -comunitaria o regional- con el gobierno nacional.

Esta situación puede verse aún mucho más comprometida cuando el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación, se propone como una de sus principales políticas para el año 2008 el fortalecimiento de las televisoras y radios comunitarias y alternativas, impulsando la creación de una red coordinada a lo interno de ellas, y con la participación del Estado nacional. En tal sentido, tal como lo refleja en la página web oficial de este Ministerio, en su sección de Medios Comunitarios -correspondiente a la Dirección General de Medios Alternativos y Comunitarios- observamos que se da cumplimiento a tal política a través de la creación del "Sistema Público Nacional de Comunicación Popular, Alternativa y Comunitaria".

En el documento, que puede ser descargado, aparecen seis líneas estratégicas de este nuevo sistema: Formación -relacionado a la formación técnica y política de los comunicadores de esta red-; Producción de contenidos -relacionado al contenido de los mensajes transmitidos a través del sistema, la unificación de la línea editorial, entre otros-; Plataforma tecnológica -la creación de un sistema de alta tecnología que permita fortalecer la señal de las televisoras y radios adscritas a la red, desde luego la participación del Estado es fundamental en este punto-; Interrelación de actores -referido al trabajo directo con las comunidades y la promoción de la organización entre las diferentes organizaciones que hacen vida en la especialidad pública y política nacional-; Sostenibilidad -referido al financiamiento de la red y la creación de fondos compartidos, financiamientos de proyectos, autogestión, nuevamente el Estado lleva el mayor peso en este aspecto-; y, Articulación Institucional -relacionado con el marco legal e institucional que rige el tema comunicacional en el país-.

Como vemos, el Estado, y asimismo el gobierno nacional, se observa como un actor más, y de gran importancia, dentro de la red que se pretende construir para fortalecer el trabajo y la incidencia de las diferentes televisoras y radios comunitarias que operan en el país. Entonces, si tomamos como referencia la característica del actual proceso venezolano, el cual se define como un proceso político que está dirigido hacia la apertura de los procesos más democráticos, de tipo socialista, y que apoya las diversas formas de organización popular que tengan los mismos objetivos, ¿ello no le podría restar contundencia a la característica de "medios alternativos"? ¿Corren el riesgo las televisoras y radios comunitarias y alternativas de convertirse en un apéndice de la política comunicacional del gobierno actual? ¿O ya lo son?

Las respuestas a estas preguntas implicarían la realización de una minuciosa investigación, referida a la forma en que las televisoras y radios comunitarias y alternativas se ven a ellas mismas, en tanto medios destinados a activar políticamente a lo interno de sus espacios locales, y, en tanto actores políticos, tienen definiciones específicas de sociedad y planes de hacia dónde pretenden llegar en la destrucción del sistema de dominación actual y la creación de un sistema diferente.

Sin embargo, es necesario reconocer, tal como lo demuestra el ejemplo de la programación al cual nos referimos más arriba, que Catia TVe presenta de forma constante denuncias relacionadas con el principio de "contraloría social" que realizan los consejos comunales organizados, en cuanto a denunciar la paralización de obras de su comunidad, el detenimiento de la asignación de recursos por parte de la Alcaldía Libertador, Alcaldía Mayor o cualquier Ministerio o institución estatal que pudo haberse comprometido con ella para la ejecución de cualquier proyecto comunitario, en fin, se le da gran cobertura a denuncias directas en contra del Estado venezolano, ese mismo que apoya financieramente a las televisoras alternativas.

En términos generales, la actividad de la televisora alternativa Catia TVe se presenta como adecuada, en cuanto al contenido, sus objetivos y la forma en que opera dentro de las comunidades y lo que refleja ante los ojos de sus televidentes, aportando su granito de arena en la lucha contra los mensajes y formas de dominación que impulsan los grandes medios privados y oficiales, quienes se corresponden con intereses económicos y financieros, los primeros, y políticos, en el caso de los segundos. Por lo que podemos visualizar diferentes retos que se le presentan a los medios alternativos y comunitarios: por una parte, continuar y mejorar sus objetivos de ser viables y aumentar su audiencia; y, asimismo, el evitar convertirse en un apéndice de la institucionalidad estatal.

Para el primer punto, sería necesaria la creación de contenido llamativo, creativo, que recoja los elementos más importantes de las prácticas sociales, y que, a su vez, tenga lo que podemos denominar como la chispa criolla para poder captar la atención de buena parte de la población. Desde luego, el reto está en cómo lograr una programación que compita con los espectáculos y el amarillismo de una televisora destinada a la desmovilización, a la apatía y a la creación de patrones culturales consumistas a través del show mediático, el caso de la televisora estatal juvenil Ávila TV, se presenta como una propuesta interesante para ser tomada en cuenta, por el diseño del contenido de su programación, el dinamismo de sus imágenes y el contenido político de sus mensajes. Y como contraparte, pudiéramos mencionar la televisora Vive TV, la cual, a casi cinco años desde su creación, no ha podido apartarse de los esquemas "cuadrados" de creación de programas, con poco dinamismo y una programación poco interesante para un público que no está acostumbrado a verse a ellos mismos reflejados en la pantalla.

La segunda cuestión presenta una problemática mayor, por cuanto se pondría en juego el desarrollo tecnológico y financiero de los medios alternativos, lo que representa uno de los principales obstáculos, en términos de operatividad, para otras experiencias comunicativas de este estilo en el resto de la región latinoamericana. Sin embargo, quienes tienen la responsabilidad de manejar o dirigir a estas televisoras y radios, deberán colocar en una balanza y determinar a que le otorgan un peso mayor: a los aspectos técnicos, económicos y financieros, o al ámbito político, ideológico y social.

Finalmente, no nos queda más que recalcar la importancia que sigue teniendo el hecho comunicativo para la sociología actual -una sociología que debe estar cada vez mucho más vinculada con los grandes procesos sociales, comprometida con las importantes interacciones sociales que promueven cambios sustantivos en toda nuestra vida integral, una ciencia cada vez más militante y abiertamente política, en el sentido originario de la palabra-, y en especial, en países como el nuestro, Venezuela, y el resto de la región latinoamericana y caribeña, lugares en los cuales se están gestando y promoviendo avances importantes en cuanto a los diversos temas relacionados con la comunicación de masas, la objetividad, la mercantilización de los mensajes y de las prácticas sociales cotidianas, la fetichización de los medios de comunicación, y, desde luego, las formas de liberación cultural promovidas desde la base social, con el impulso de organizaciones y movimientos sociales, integrados por personas que no pertenecen a la casta intelectual que se dedicó a pensar, repensar, deconstruir y rearmar las grandes teorías de la comunicación y sólo a ejercer la crítica desde espacios privilegiados. Lo que hoy vive esta región del mundo, específicamente en torno a la comunicación, la guerra mediática y formas alternativas de difusión de mensajes populares, representa un llamado de atención urgente a una institucionalidad académica y política que necesariamente debe mirar más debajo de sus hombros, si nos ubicamos en el eje vertical del status academicista, y empezar a construir puentes fuertes para poder vernos cara a cara con los importantes procesos sociales.

 

Notas

[1] Antonio Pasquali (1980) realiza la distinción entre instrumentos, artefactos utilizados para "conocer, detectar, medir, utilizar hechos y datos que escapan a la capacidad natural de conocimiento humano" y aparatos, como artefactos utilizados para ampliar, perfeccionar, aumentar y extender "una preexistente capacidad natural del hombre." (p. 37) En este caso, esa capacidad natural del hombre es la comunicación.

 

Referencias Bibliográficas

MATTELART, Armand (1972). Comunicación masiva y revolución socialista. Editorial Diógenes. México.

PASQUALI, Antonio (1980) Comprender la comunicación. Monte Ávila Editores. Caracas-Venezuela. 289 pp

RAMONET, Ignacio (1998) La tiranía de la comunicación. Editorial Debate. España. 222 pp

Referencias electrónicas

Página web del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información (MINCI), Dirección General de Medios Alternativos y Comunitarios http://www.minci.gob.ve/medios_comunitarios/41

Otras referencias consultadas:

MUJICA, Héctor (1977). Sociología de la comunicación. Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela. Caracas. 258 pp

PÁRAMO, Teresa (2006) (coordinadora) Sociedad y comunicación. Una mirada al siglo XXI. Plaza y Valdés Editores y Universidad Autónoma Metropolitana. México. 425 pp.




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